Según los resultados un 39% de los estudiantes encuestados tuvo valoración positiva del proceso de evaluación de los aprendizajes, mientras que el 61% consideró regular dicho proceso de evaluación. Un 18.5% de los estudiantes consideró como dinámico el proceso de evaluación; por su parte, un 44.4% tuvo un calificativo de regular y un 37% lo ve como un proceso estresante. Un 83% consideró deficiente o regular el proceso de evaluación de los aprendizajes, y solo un 16.7% afirmó que dicho proceso es bueno. El 58.3% de los padres entrevistados consideró que dicha participación es deficiente, mientras que el restante 42% valoró como buena o muy buena. En relación a su participación en los procesos evaluativos, un 78% de los estudiantes la consideró como pasiva, y el restante 22% la calificó como regular.
Se concluyó, que analizar la valoración general de los actores que inciden en el desarrollo del proceso de evaluación de aprendizajes por competencias. Los hallazgos encontrados y analizados llevaron a concluir que en el contexto de la investigación, la cultura y la práctica de la evaluación de los aprendizajes bajo el nuevo enfoque de competencias no ha sido bien valorada por dos actores claves del proceso, como los estudiantes y los padres. De igual modo, aunque el cuerpo docente mostró en sentido general una valoración positiva de dicho proceso, esta valoración está cimentada más en las intencionalidades que en la propia práctica cotidiana. Se recomendó al centro educativo, incluir de manera explícita en el cronograma de trabajo del equipo de gestión el seguimiento a los procesos evaluativos de los estudiantes.