El estudio sugiere, que evidentemente se hace necesario un cambio de la práctica de enseñanza de la lectura y escritura, trabajando con todos los materiales de apoyo que sea posible, desarrollando metodologías que pongan a los/as estudiantes, en contacto con los diferentes usos del lenguaje. Planificación de la clase, en función de necesidades reales de los sujetos involucrados/as. Trabajar con textos auténticos, en los que el estudiante tenga contacto en su diario vivir: periódicos, letreros, murales, entre otros. Abandonando el enfoque memorístico y trabajo de la lengua, con metodología creativa e innovadora.