La madurez emocional de cada individuo está determinada por su manera independiente de pensar y de sentir, diferenciándose emocionalmente respecto a su familia de origen, las familias arrastran conflictos emocionales y resueltos que inconscientemente reciclan de generación en generación, por lo cual es vital que los miembros de un sistema familiar estén consientes de su desarrollo emocional para poder desenvolverse efectivamente en los distintos ámbitos de la vida cotidiana.
En la actualidad el uso de las redes sociales virtuales que se evidencia en los jóvenes y adultos puede ser producto de una pobre diferenciación de sí, envolviéndolos en promesas emocionales que gobiernan su funcionamiento cotidiano y les induce al uso frecuente de las redes sociales. Que podrían estar mermando su desarrollo emocional, sus relaciones interpersonales, minimizando su capacidad para responder a los diferentes escenarios y etapas de la vida, impidiendo un adecuado funcionamiento familiar.
La importancia de esta investigación va encaminada a determinar la relación entre la diferenciación del sí mismo y el uso de las redes sociales virtuales, para explorar las dinámicas familiares. En este sentido, los resultados y hallazgos de la investigación realizada con los estudiantes de psicología de la Universidad Adventista Dominica, Recinto Santo Domingo se resume: que el 30% de estos están diferenciados y hacen un uso frecuente de las redes sociales en un 20% y que los estudiantes con cierta diferenciación alcanzan un 47% y usan frecuentemente las redes sociales en un 19%, existiendo una relación positiva entre las variables de diferenciación del sí mismo y uso frecuente de las redes sociales, estos resultados muestran que los estudiantes que logran la diferenciación usan frecuentemente las redes sociales, aspecto que debe tomase en cuenta en el sentido que la teoría de sistemas naturales afirma que son necesarias las interrelaciones en los distintos subsistemas familiares, para confirmar una diferenciación saludable.