En esta investigación se adaptó el cuestionario CERM, realizado por Beranuy Fargues, Carbonell, Graner, Castelana y Chamarro (2009), para medir emociones negativas relacionadas con el uso del móvil y una escala de prevención, para identificar rasgos de la nomofobia. En esta investigación, participaron estudiantes de pre-grado de la Universidad Iberoamericana (UNIBE), 50.2% hombres y 49.8% mujeres, con un rango de edad de 18 y 25 años.
En los resultados se utilizó la técnica del Análisis Paralelo de SPSS de O` Connor (2000). Entre las principales conclusiones, se destaca que existe una dependencia al teléfono móvil, al comparar los criterios del DSM-IV TR y los resultados de los cuestionarios aplicados. Los resultados arrojados, muestran estrés y ansiedad en los usuarios, debido a la adicción al teléfono móvil.
Estas dos escalas, pueden ser la base para medir objetivamente adicción al teléfono móvil. El estudio recomienda, iniciar investigaciones a grandes masas, las cuales den informaciones exactas y detalladas, de cómo está afectando esto a los adultos jóvenes y a los adultos. Sería interesante crear una batería de pruebas para medir e identificar la nomofobia y compararla con una prueba que mida adicción al móvil.