Los resultados del mismo arrojaron treinta y siete (37) embarazadas en el transcurso del año escolar actual. Se obtuvo que el 64% corresponde a las adolescentes que han tenido relaciones sexuales a temprana edad, es un número de importancia relativa para conocer que tienen una vida sexual activa en esa etapa de la vida y el 59 % no manejan información sobre la sexualidad y prevención de embarazo. Por lo tanto, más de la mitad no poseen información clara y precisa sobre la sexualidad. El 67% están de acuerdo que no hay un programa educativo sobre sexualidad y prevención de embarazo en temprana edad, y que debe de ser impartido y preparado por personal especializado debido que el 68% así lo expresaron. Por lo tanto, no se brinda la cantidad de información necesaria para prevención de embarazos. El 68% de las informaciones son recibidas fuera del hogar, no en el seno familiar, es decir, la información sobre el sexo lo reciben de amigos, escuela, medios de comunicación y otros medios, no hay una reflexión conjunta entre adolescentes y padres.
Dentro de las incidencias para la deserción escolar después de un embarazo a temprana edad, encontramos que las adolescentes obtienen una gran responsabilidad al convertirse en madre, donde algunas superan el proceso y siguen su preparación, sin embargo, otras por poca decisión o problemática familiar tienen que desertar definitivamente. Ante la problemática, como es el embarazo en las adolescentes, al seguir detectando el déficit de transmitir conocimientos del cuidado y el buen uso de los métodos anticonceptivos y la poca intervención y concientización de valores en el auto cuidado desde la perspectiva familiar y por ende insertados en la sociedad, cada componente: Ministerio, Centro Educativo, padres, y estudiantes, deben desempeñar su papel de la mejor manera posible y en conjunto.