La investigación pretendió elaborar a partir de lo que han arrojado los estudios en Lingüística, un conjunto de criterios que podrían utilizarse para establecer el grado de complejidad de los textos a utilizar para la enseñanza-aprendizaje de la lectura.
La investigación asumió un diseño documental, exploratorio, no experimental y correlacional, dirigida hacia una población conformada por 24 estudiantes de los centros: Sergio A. Hernández, Liceo Braulio Paulino y Centro Universitario Regional de Santiago, a los cuales se les suministraron ocho textos para la recolección de datos.
El estudio concluye que los criterios de complejidad para la evaluación de texto se encontraron el género discursivo en que se escribe el texto; súper estructura o modo de organización y su sintaxis; grado de cohesión y progresión temática. En otro aspecto se determinó que la predicción realizada utilizando el método de evaluación diseñado tuvo distintos niveles de efectividad en los cinco grados seleccionado, desde un 75% en el grado más alto (LET-012), hasta un 37% en el grado más bajo (6to de primaria). Finalmente se puntualizó que en aproximaciones sucesivas se puede perfeccionar un mecanismo que permita medir la complejidad de los textos con un nivel de efectividad que haga pertinente su implementación con la finalidad de secuenciar los textos, en función de su grado de dificultad, de grado a grado y a lo interno de los grados.
Se recomienda, en dicho estudio, que los docentes al seleccionar los textos que usarían en las actividades de enseñanza-aprendizaje de la lectura y la escritura consideren los criterios de complejidad identificados, ya que se demostró que estos influyen de forma considerable en el grado de complejidad de los mismos y en el aprendizaje de los estudiantes.